Desaprender para aprender

El otro día, mi hijo se sorprendió de que todavía existiera el fax. ¿Para qué, si ahora existe el correo electrónico o podés mandar imágenes por whatsapp?

Su pregunta me dejó pensando. No acerca del fax, el cual todavía tiene sus ventajas, sino sobre algo que escribió Alvin Toffler.

Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer o escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender.
Alvin Toffler citando a Herbert Gerjuoy en su libro “El Shock del Futuro”

Se llama analfabeta a la persona que no sabe leer ni escribir. Esto limita el desarrollo y hay una diferencia abismal entre las personas que saben leer (y escribir) y las que no.

Se llama analfabetismo digital o tecnológico al desconocimiento de las nuevas tecnologías. Esto también limita el desarrollo de las personas.

Hoy en día es la tecnología la que determina nuestras oportunidades de acceder a cualquier cosa…

Si quieres comprar pedir comida hecha, descargas una app y en 5 minutos haces tu pedido.

MercadoLibre y Amazon tienen más ventas que cualquier negocio tradicional.

Los teléfonos son todo menos teléfonos. De a poco fueron reemplazando el reloj, la cámara, el televisor y un largo etc.

La comunicación ya no va por carta sino por Whatsapp, Telegram y demás.

Tenemos amigos de la vida y amigos de redes sociales.

El CV ya no se hace en Word, ahora se diseña en Canva y no se entrega en persona.

Todo cambia, o evoluciona, permanentemente y dentro de un año nada será igual y todo volverá a cambiar.

Hay que estar dispuesto a dejar de lado nuestros conocimientos de las herramientas que ya no sirven y aprender a usar las nuevas.

Desaprender para aprender. Pero no desaprender como sinónimo de olvidar, porque nuestro cerebro no olvida a pedido.

Desaprender tampoco es lo contrario de aprender. Desaprender consiste en replantearnos lo aprendido, lo que hasta este momento funcionaba y que ahora ya no funciona y aprender nuevas formas de hacer las cosas.

En esta época de cambios permanentes, creo que es fundamental tomarnos el tiempo de replantearnos lo que sabemos, desaprender muchos conceptos que nunca nos planteamos cuestionar y aprender nuevos paradigmas.