“Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es la verdad.”
(Marco Aurelio)
Me llevó unos cuantos años aprender esta gran verdad.
Claro que yo no lo diría tan poéticamente. Yo diría: Ninguno de nosotros tiene toda la razón que cree tener y todos estamos equivocados muchas más veces de las que nos gustaría.
No digo que a veces no tengamos razón. Tampoco digo que alguien se pueda equivocar siempre. Pero, aunque nos cueste admitirlo, muchos temas no tienen una verdad objetiva y, aunque te parezca que tu opinión es la única verdad, seguramente la otra persona piensa que su opinión es la verdad.
Creo que esa es una de las razones de que haya tantos problemas entre los humanos: las personas valoran las cosas en distinta formas o priorizan diferentes cosas, o tienen diferentes principios.
Todos vemos la realidad desde nuestro propio punto de vista. Un ejemplo de eso es la frase el león siempre será malo si solo escuchas a las cebras.
Que alguien piense distinto a vos, no siempre quiere decir que esté equivocado. Muchas veces, solo quiere decir que es diferente.
Te diría que cuando no estés de acuerdo con tu amigo, vecino, hijo, etc., trates de acordarte que vos solamente ves tu lado de la realidad y que ellos ven su lado.
A veces, en lugar de embestir como un tren contra las barreras de opiniones ajenas, es mejor hacer el esfuerzo de ponerse en su lugar y tratar de ver las cosas como ellos. Puede que no estén de acuerdo, pero por ahí cuando se den cuenta que lo intentás, la relación mejora.
Porque como dijo Ramón de Campoamor y Campoosorio:
“Todo depende del color del cristal con que se mire.”