Un hombre que está en la orilla del río le grita a su amigo que está en la otra orilla del río: “¿Cómo hago para llegar al otro lado del río?”
Su amigo responde: “Ya estás del otro lado del río.”
Nuestro cerebro asume que nuestras percepciones y creencias reflejan la realidad acerca de nosotros y del mundo.
Eso nos lleva a pensar que nuestra forma de ver las cosas es la correcta y no atendemos o entendemos el punto de vista del otro.
Muchas veces no entendemos que no es que la otra persona esté errada. Lo que sucede es que es otra persona.