Mentes abiertas vs mentes cerradas

Si te tomás el trabajo de preguntar, casi todas las personas te dirán que tienen la mente abierta. Sin embargo, tengo la impresión de que, en los últimos años, las mentes cerradas vienen aumentando vertiginosamente.

¿Qué quiere decir que la mente sea abierta o cerrada? Es lo mismo que decir flexible o intransigente.

La gente de mente cerrada cree que uno es bueno o malo en algo según su genética. Sos quien sos y no lo podés cambiar. La gente de mente abierta cree que todos podemos ser relativamente buenos en lo que querramos porque nuestras habilidades son influenciadas por nuestras acciones.

Suena simple, pero no lo es tanto y muchas veces la intransigencia nos afecta sin que nos demos cuenta.

Por ejemplo, una persona de mente cerrada puede pensar, “Soy pésimo pintando”. Una persona de mente abierta, en cambio, dice: “Si estudio y practico mucho, puedo llegar a pintar bastante bien.”

Para el que tiene mente cerrada, los errores o contratiempos confirman sus ideas. O se nace bueno o no vale la pena intentarlo.

Más ejemplos…

Si tenés la mente cerrada, querés esconder tus defectos para no ser juzgado como un inútil. Si tenés la mente abierta, aceptás que tenés defectos y tratás de mejorar.

Si tenés la mente cerrada, tus fracasos te definen. Si tenés la mente abierta, tus fracasos son una oportunidad de aprendizaje.

Si tenés la mente cerrada, te conformás con lo que “sabés” y te negás a aprender cosas nuevas. Si tenés la mente abierta, aceptás que no lo sabés todo y tratás de informarte y aprender.

Creo que hoy en día, las mentes cerradas e intransigentes son fáciles de encontrar. Son los que se oponen al cambio, los más extremistas, los fanáticos raciales, religiosos o políticos, los que se niegan a examinar sus creencias ni aceptan a los que son o piensan distinto. Sin darse cuenta se convierten en personajes absolutistas, “dueños de la verdad”.

Las mentes abiertas aceptan la ciencia, aman el conocimiento y tienen confianza en las posibilidades de descubrir y crear cosas nuevas. No miran con sospecha lo que se descubre y ni se atreven a decir que llegaron a certezas absolutas.

Las mentes abiertas no se fijan en las diferencias sino que construyen a partir de las coincidencias. Están dispuestas a aprender de todo y de todos y no le tienen miedo a los cambios.

Como dijo alguien con una de las mentes más abiertas de la historia…

“La inteligencia es la capacidad de adaptarse al cambio.”
Stephen Hawking