Sobre la meditación

Abrí tu buscador favorito y escribí “meditación”. Seguramente, aparecerán sitios diciendo que meditar es bueno para el estres, la mente y la salud en general. Otros, te ofrecerán enseñarte a meditar, con o sin música, con luz o en la oscuridad, en 5, 6, 9 o no sé cuántos pasos.

Y ni hablar de los cientos de apps para el celular, gratis o no, que te enseñan y ayudan a meditar.

Intenté meditar, con y sin apps, unas cuantas veces. Realmente lo intenté porque creo que tiene sus beneficios.

Pero meditar no es para mí. Me di cuenta porque fallé en todos los intentos. Si no me quedaba dormida, me faltaba poco. Algunas posiciones me acalambraban. Debo ser hueca, porque cuando miré en mi interior no vi nada.

Evidentemente, meditar no es para todos. El problema es que hay muchos que sí se ven beneficiados y lo repiten sin cansancio. Esto hace que los que no lo logramos nos preguntemos qué estamos haciendo mal.

Creo que no estamos haciendo nada mal. Si meditar te sirve, genial. Pero si no te sirve, podés encontrar tu propia forma de reducir el estrés y relajar la mente. En lo posible sin recurrir a la violencia.

A mí me sirve conectarme con la naturaleza: sentarme en el pasto, mirar el mar o el agua de un arroyo. También mirar las estrellas.

A vos, ¿qué te sirve?